Cayo Levantado, un paraíso en la República Dominicana

Cayo Levantado

El Caribe siempre se nos ha asomado en la imaginación como un lugar de playas exóticas de arenas blancas, aguas cristalinas y largas hileras de palmeras y cocoteros. Cuántas veces hemos soñado estar tumbados en una hamaca o bajo una sombrilla en un escenario como este.

Las playas caribeñas son más que tentadoras. Sugerentes, llenas de encanto, imposibles de resistir. Algunas de ellas son bastante conocidas, como las de Punta Cana o la Riviera Maya. Sin embargo otras no figuran tanto en los folletos turísticos. Parece como si quisieran esconder su belleza y exotismo. Algo así es lo que ocurre con Cayo Levantado, un paraíso indescriptible en la Península de Samaná de la República Dominicana.

Hay quien la conoce también como Isla Bacardi, tal vez por su sabor, lo cierto es que se trata de un hermoso islote en la Bahía de Samaná, al noreste de la isla de La Española. Apenas cuenta con un kilómetro de extensión, pero su exuberante vegetación de bosque húmero y sus playas de arenas blancas lo convierten en un lugar típicamente caribeño y especial. A esto se le añade la presencia de pájaros y peces de colores.

La primera impresión que os llevaréis de Cayo Levantado es el de una pequeña joya de colores en el mar. La mezcla entre el verde intenso de su bosque y el blanco de la arena es impresionante. Si bien en la isla hay un pequeño hotel, la mayoría de turistas se acercan hasta aquí en excursiones de un día. Os recomiendo especialmente recorrerla a pie, apenas os llevará 15-20 minutos, y descubriréis un lugar fascinante.

Además de todos estos atractivos, si tenéis la oportunidad de viajar a Cayo Levantado durante los meses de enero a marzo se pueden avistar ballenas jorobadas, un espectáculo que difícilmente se puede disfrutar en cualquier otro lugar del mundo. Además cabe la posibilidad de hacer submarinos y descubrir los secretos que encierran sus aguas.

Ah, por cierto, lo de Isla Bacardi no es realmente por su sabor, eso lo ponemos nosotros. En realidad tiene que ver con el hecho de que algunas de las palmas que crecen aquí son similares a las que aparecen en la publicidad de la bebida.

– Cómo llegar

Lo mejor es tomar un avión hasta el Aeropuerto de Samaná, a 70 kilómetros de la isla.

Foto Vía Alfredo Aramburu

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Categorias: Republica Dominicana


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