Little Cayman, un paraíso escondido

point of sand

Una de las clásicas escapadas o excursiones en las Islas Caimán es tomar un vuelo chárter y pasar un par de días en la isla Pequeño Caimán.

El viaje dura alrededor de 30 minutos y el avión nos deja en una isla sin aeropuerto, con una simple pista de aterrizaje y una atmósfera de lo más tranquila. Parece que estuviéramos en una isla privada con la sola compañía de algunas personas y muchas iguanas.

Esta solitaria isla ha aparecido en The New York Times como uno de los 1000 lugares que debemos ver antes de morir así que, ¿de qué se trata? Es la mas pequeña y menos desarrollada del grupo así que visitarla es como retroceder en el tiempo.

Es pequeña, tropical y encantadora. Parece una de esas islas que el tiempo ha olvidado así que aquí lo mejor es apagar el móvil, guardar el portátil y nunca sacarse el traje de baño.

Uno de los mejores rincones de Little Cayman es Point Sand o Point O’Sand, una playa casi privada para todo aquel que llegue a disfrutarla. Está situada en la costa este de la isla, lo suficientemente cerca al pueblo de West End como para no perder contacto con la civilización pero al mismo tiempo lo suficientemente lejos como para sentirse en una playa solitaria.

Point Sand mira a Cayman Brac. Desde la zona del estacionamiento empiezan las arenas blancas así que puedes alquilar un jeep y llegar hasta aquí en coche. Como no es una playa con servicios sí o sí hay que llevar comida y bebida. Otra opción es ir caminando o alquilar una bici pero el jeep es lo mejor. Cuando nos acercamos por la ruta hay muchos letreros sobre las iguanas así que hay que andar con cuidado para no pisar ninguna pues esta isla es su santuario.

La mayoría de los turistas de Little Cayman son buzos así que si no buceas el hotel y la isla queda para ti solo todo el día. Y de noche, bueno, de noche jamás verás tantas estrellas como sobre el cielo de esta isla.

Foto: vía TripAdvisor

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Categorias: Islas Caiman


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