Francis Drake y la Batalla de Puerto Rico

Francis Drake

Ni siquiera el temible corsario Francis Drake pudo sortear las defensas de los fuertes amurallados de San Juan de Puerto Rico. Y no porque no quisiera, sino porque le fue imposible de todas las maneras. San Felipe de Morro y San Cristóbal, hoy Patrimonios de la Humanidad por la UNESCO, se irguieron ante el corsario como muros inexpugnables.

El corsario inglés era uno de los mayores peligros que surcaban las aguas en aquella época. Cualquier barco cargado de oro y riquezas temblaba ante la sola presencia de su bajel. Cuando llegó a sus oídos que un barco mexicano cargado de oro ha tenido que hacer escala en su camino a España en San Juan de Puerto Rico para ser reparado. Ni corto ni perezoso, hasta allí se dirigió el ambicioso Drake junto a su compañero John Howkins.

Pero al llegar frente a las murallas de la ciudad se encuentra con una férrea defensa. Tanto es así que en el cruce de fuego muere Howkins. Drake descubre que aquella plaza será mucho más complicada de tomar de lo que había pensado en un principio, y debe guarecerse tras la Isla de Cabras.

Era el 22 de noviembre de 1595. Ambos piratas habían llegado frente a las costas de Puerto Rico con 27 naves y más de 2.500 hombres. El corsario inglés no se dio por vencido y lo siguió intentando al año siguiente, empecinado y obstinado como era. Ya venía de otro desastre al no poder tomar Lisboa, aunque ahora parecía haber tomado inquina contra las posesiones españolas.

A estos sucesos se les conoce como la Batalla de Puerto Rico, guerra anglo-española que se desarrolló entre 1586 y 1604. Cuenta la historia que estos infructuosos ataques a San Juan de Puerto Rico llevaron a Drake a su muerte. En 1596 enfermó de disentería durante  el segundo ataque inglés a Puerto Rico. Hasta tal punto que, el 28 de enero de ese mismo año, moría frente a las costas de Portobel en Panamá.

Su cuerpo fue lanzado al mar en un ataúd lastrado. Se llevó consigo la gloria y la fama, pero también la imposibilidad de haber tomado San Juan de Puerto Rico. Sus murallas le fueron inexpugnables.

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Categorias: Historia del Caribe, Puerto Rico


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